El fanatismo es la pasión exacerbada e irracional hacia algo, sin que el fanático o el grupo de fanáticos toleren su cuestionamiento o estudio del mismo.
Las características del fanatismo son:
Dogmatismo: Fe en una serie de verdades que no se cuestionan ni razonan y cuya justificación lo es por su propia naturaleza o con relación a alguna autoridad.
Carencia de espíritu crítico: No se admite la libre discusión acerca de las propias verdades, ni su crítica racional.
Maniqueísmo: No se admiten los detalles. Las diferencias son consideradas de manera radical. Además, la diversidad humana suele encerrarse en dos categorías (buenos y malos, p. ej.)
Autoritarismo: Afán de imponer la creencia y de forzar que todo el mundo se adscriba a la misma.
Odio a la diferencia: Desprecio y rechazo de lo que escapa a unos determinados moldes y etiquetas.
Se trata, en suma, de la incapacidad para admitir el mundo en su diversidad y para aprender de los OTROS. Una sociedad fanática se encuentra anclada en un tiempo y en una forma fija de ver las cosas. Se opone al movimiento que conduce a la verdad y por tanto, no existe en ella apenas cambios. No hay posibilidad para el ingenio humano, para el normal desarrollo de la vida, para el re-descubrimiento continuo del mundo y el ser humano.
Ser fanático es creer que se tiene la verdad absoluta y su opuesto es la Tolerancia, que nos permite aceptar la existenia de ideas diferentes a las nuestras, poder escucharlas, analizarlas e incorporar las que creamos conveniente a las propias, logrando así crecimiento y evolución.
Y tu ¿Eres fanático de algo?


